Argentina sigue introduciendo cambios legales y normativos de gran relevancia para las empresas, los inversores y los grupos multinacionales que operan en la región. A fecha de marzo de 2026, destacan tres novedades: la firma del acuerdo UE-Mercosur, la flexibilización de ciertas normas de control de cambios para la refinanciación de deuda denominada en dólares estadounidenses y modificaciones importantes al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). Estas medidas pueden afectar al comercio transfronterizo, a las estrategias de financiación y a la planificación de inversiones a largo plazo en Argentina.
El 17 de enero de 2026, la Unión Europea y el Mercosur firmaron dos instrumentos jurídicos: el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (EMPA) y el Acuerdo Comercial Provisional (iTA). En conjunto, estos acuerdos tienen por objeto profundizar la cooperación política, reforzar los lazos económicos y eliminar progresivamente las barreras comerciales entre ambos bloques. La Comisión Europea describe este marco como un paso importante en las relaciones entre la UE y el Mercosur, mientras que la prensa internacional ha destacado su envergadura como uno de los acuerdos de libre comercio más grandes del mundo.
La estructura del acuerdo reviste especial importancia. El EMPA constituye el marco más amplio, que abarca el diálogo político, la cooperación y el comercio, y requiere la ratificación de todos los Estados miembros de la UE. El iTA, por el contrario, se centra únicamente en cuestiones comerciales y requiere la aprobación a nivel de la UE, sin necesidad del proceso completo de ratificación nacional que exige el EMPA. Por ese motivo, se prevé que el iTA entre en vigor antes y permanezca vigente hasta que el EMPA entre en vigor.
Desde el punto de vista de Argentina, la ratificación depende también de su incorporación al ordenamiento jurídico nacional. Además, el Parlamento Europeo solicitó un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si la estructura jurídica de los acuerdos es compatible con los Tratados de la UE, lo que podría retrasar el calendario de ratificación europeo. El Parlamento Europeo confirmó públicamente dicho examen en enero de 2026.
Para las empresas dedicadas al comercio internacional, la industria manufacturera, el sector agroalimentario, la logística y la expansión regional, este acuerdo podría redefinir el régimen arancelario, el acceso a los mercados y la estrategia comercial entre Sudamérica y Europa una vez que se hayan completado las fases de ratificación pertinentes. Reuters también informó de que el acuerdo tiene por objeto reducir los aranceles y ampliar los flujos comerciales entre ambas regiones.
Otro avance significativo se produjo mediante la Comunicación «A» 8390, publicada en el Boletín Oficial el 26 de enero de 2026 por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta normativa introdujo cambios en el marco cambiario, ampliando los supuestos en los que las empresas pueden acceder al mercado cambiario argentino sin autorización previa del BCRA al liquidar anticipadamente determinadas obligaciones denominadas en dólares estadounidenses.
En virtud de la normativa revisada, se ha ampliado la excepción existente, de modo que ya no se aplica únicamente a determinados títulos de deuda. Ahora también abarca la amortización anticipada de la financiación en moneda extranjera concedida por entidades financieras locales, siempre que el reembolso se produzca simultáneamente a una nueva financiación o a la emisión de un nuevo instrumento de deuda. Los comentarios jurídicos publicados tras la entrada en vigor de la normativa confirman que la medida amplía las alternativas de refinanciación y facilita el acceso al mercado de divisas en estos casos concretos.
Esta actualización es relevante para las empresas que gestionan pasivos en moneda extranjera, especialmente aquellas que buscan refinanciar su deuda de forma más eficiente, mejorar los perfiles de vencimiento o reducir las trabas procedimentales a la hora de acceder al mercado local de divisas. En la práctica, la medida ofrece a los emisores y prestatarios una mayor flexibilidad a la hora de estructurar las renovaciones de deuda y las operaciones de refinanciación en Argentina.
El 19 de febrero de 2026 se publicó en el Boletín Oficial de la República Argentina el Decreto n.º 105/2026, que introduce importantes modificaciones en el marco normativo del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). El decreto amplía el plazo para solicitar el régimen por un año más y amplía su alcance para incluir más actividades de la cadena de valor de los hidrocarburos, al tiempo que perfecciona las normas aplicables al sector tecnológico y a las ampliaciones de proyectos.
La ampliación del plazo reviste especial importancia. Las solicitudes de inclusión en el RIGI pueden presentarse ahora hasta el 7 de julio de 2027, tras la ampliación de un año a partir del 8 de julio de 2026.
El régimen modificado incluye ahora, entre otras actividades relacionadas con los hidrocarburos:
1. Plantas de tratamiento y separación, tuberías e infraestructuras de almacenamiento
2. transporte y almacenamiento de hidrocarburos líquidos y gaseosos
3. Petroquímica, refinería y producción de fertilizantes
4. Infraestructura para la captura, el procesamiento, la licuefacción y la exportación de GNL
5. Exploración y producción de nuevos yacimientos de hidrocarburos en tierra y mar adentro
El decreto establece asimismo unos umbrales mínimos de inversión en función del tipo de proyecto, que incluyen 600 millones de dólares estadounidenses para determinados proyectos de producción de hidrocarburos en tierra y de exportación de gas natural, 300 millones de dólares estadounidenses para proyectos de transporte y almacenamiento, y 200 millones de dólares estadounidenses para otros proyectos contemplados. Además, exige una separación adecuada y sistemas de medición independientes cuando coexistan actividades RIGI y no RIGI en la misma zona, con el fin de garantizar la trazabilidad.
Para los inversores extranjeros y los promotores de proyectos a gran escala, estos cambios aumentan el atractivo y la viabilidad práctica del RIGI, especialmente en los sectores de la energía, las infraestructuras y la tecnología. La actualización pone de manifiesto el apoyo político continuado a los sectores de inversión estratégicos en Argentina y ofrece un plazo adicional para que los proyectos que cumplan los requisitos puedan presentar su solicitud.
A fecha de marzo de 2026, el panorama jurídico argentino está experimentando cambios importantes en tres ámbitos de interés para las empresas internacionales: la integración comercial, la flexibilidad cambiaria y la promoción de las inversiones. El acuerdo entre la UE y el Mercosur podría transformar significativamente las relaciones comerciales una vez ratificado; la nueva normativa del BCRA ofrece una mayor flexibilidad para la refinanciación de la deuda en dólares estadounidenses; y las modificaciones del RIGI crean mayores oportunidades para los inversores en los sectores de la energía y la tecnología.
Para las empresas que estén valorando su entrada en el mercado, su expansión, la obtención de financiación o la puesta en marcha de grandes proyectos de inversión en Argentina, conviene seguir de cerca estos acontecimientos, sobre todo teniendo en cuenta que los procesos de aplicación y ratificación seguirán evolucionando a lo largo de 2026.